Los precios de los bienes raíces eran tan bajos que los pagos de las hipotecas estaban muy por debajo del valor de la renta de la mayoría de las propiedades. Esas propiedades tenían sentido desde el punto de vista económico... lo que significaba que había bajo riesgo. Era como salir a comprar a la tienda departamental donde todo está rebajado al 50 por ciento.
Los bancos me extenderían un préstamo sobre bienes raíces, pero no para comprar acciones en la bolsa. Dado que quería comprar tanto como pudiera mientras el mercado estuviera deprimido, adquirí
Impuestos
ganancias de capital sobre mis utilidades.Las rentas no disminuyeron a pesar de que los precios de los bienes raíces habían declinado. Eso aportó mucho dinero a mi bolsillo, pagó las hipotecas y, lo que es más importante, me permitió "medir el
tiempo" del mercado.. Si ganaba un millón de dólares en utilidades de las acciones bursátiles, hubiera tenido que pagar cerca del 30% por impuesto a las
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